Ana Pastor se va a la CNN

Una pena que la televisión pública española prescinda de una de sus mejores periodistas y la deje marchar por motivos ajenos a su más que contrastada profesionalidad. Algún día esta sangría tiene que acabar porque, lamentablemente, el caso de Ana Pastor no es único en la radiotelevisión pública.

Pero me alegro por ella, porque podrá continuar su trabajo de una forma “honesta y comprometida con la ciudadanía”, como ella misma ha reconocido.

Ahora seguirá haciendo en la CNN  lo que más le gusta: entrevistas a personalidades de la política, la cultura y el deporte, tanto españolas e internacionales.

No pienso perdérmelas. Mucha suerte, aunque no la vas a necesitar. 

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Ana Pastor y Agustín Yanel participan en la jornada "La entrevista. ¿Un género en crisis?"


Con el paso del tiempo la entrevista ha perdido atractivo para los lectores. Los entrevistados se han ido “profesionalizando” y sus respuestas se mueven entre lo mediocre y lo previsible. Se responde con arreglo a intereses muy concretos, desde lo políticamente correcto, con un escaso margen para la sorpresa o las grandes revelaciones.

¿Dónde quedaron las grandes entrevistas? ¿Quedan acaso grandes entrevistadores? Alguna excepción hay, pero en la mayoría de los casos se puede corroborar que la entrevista está en declive, que un género que fue rey en el mundo del periodismo se ha desnaturalizado hasta tal punto que es irreconocible.

Si no hay sinceridad, si la verdad no aflora en la conversación, si el periodista no sabe preguntar -o lo que es más importante, repreguntar-, si el entrevistado pone condiciones para que la entrevista se produzca, y si los informadores las aceptan, estamos ante otro producto o subproducto periodístico, pero nunca ante una auténtica entrevista.

Ana Pastor, directora de Los desayunos de TVE, y Agustín Yanel, corresponsal parlamentario del diario El Mundo hablarán de estas cuestiones en un coloquio con los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. La cita es el martes 24 de mayo en el Salón de Conferencias del edificio nuevo. Será interesante. Os espero por allí.

Para quitarse el pañuelo

Felicitar a alguien por hacer bien su trabajo debería ser considerado como algo anómalo porque lo normal sería hacer las cosas bien por principio. En periodismo, hacer bien el trabajo supone respetar las normas éticas de la profesión y ejercer el oficio con profesionalidad y altura moral.

El caso de la entrevista de Ana Pastor al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, es un ejemplo de lo anterior. Desde distintos medios se ha elogiado la labor de la periodista y su actitud firme ante los desplantes y evasivas de su interlocutor. Han llamado mucho la atención las preguntas tan directas y espinosas que Pastor planteó al entrevistado, las repreguntas a las que recurrió en la conversación y su capacidad para mantener el pulso dialéctico que le proponía el mandatario iraní.

Al fin y al cabo, la periodista se limitó a hacer su trabajo, a hacer muy bien su trabajo. Lo que ha sorprendido a muchos es asistir a entrevistas que, bajo la apariencia de un encuentro formal, institucional y previsible, se convierten en un intercambio de opiniones sin concesiones a la galería.

Pastor no consiguió arrancar a Ahmadineyad grandes revelaciones -en esto hay que reconocer que él también estuvo muy bien en su papel- pero cumplió a la perfección su condición de entrevistadora. Preguntó lo que correspondía preguntar, sin temor a las consecuencias o al grado de incomodidad o irritación que podría despertar en su invitado. Y todo esto jugando en campo contrario, en este caso en el Palacio Presidencial.

Para muchos, Pastor hizo una entrevista de esas de quitarse el sombrero -en este caso el pañuelo-. He izo bien en quitárselo -ella ha confesado que no reparó en ello y que fue de forma accidental- y acabar la entrevista con esa prenda en el cuello. Una buena entrevista y una muy buena entrevistadora.

Me quedo también con unas declaraciones de la periodista en relación con la polémica entrevista. Ella ha dicho que el periodista nunca debe ser la noticia, y menos ante una entrevista con un protagonista de tanto calado. Así debe ser.

La repregunta

La repregunta es un recurso fundamental en la entrevista periodística. Lamentablemente, asistimos con frecuencia a numerosas conversaciones en las que los periodistas se limitan a plantear un cuestionario a su interlocutor, dando por buenas casi todas las respuestas.

Olvidan todos ellos que el éxito de una entrevista radica en gran medida en la pertienencia y buen uso que hagan de la repregunta. El periodista debe estar muy atento a las reflexiones del entrevistado, y debe ser muy ágil para observar las posibles contradicciones en las que incurra el personaje o detectar cuándo se está yendo por las ramas. Los buenos entrevistadores deben pensar en las audiencias y en esos lectores o televidentes que no se conforman con las obviedades y lugares comunes con los que políticos de turno tratan de evadirse.

Un buen ejemplo de entrevistadora sagaz y con garra es el de Ana Pastor , quien presenta el Programa Los Desayunos de TVE. Muy comentada ha sido la reciente entrevista que le hizo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Os dejo este vídeo que he descubierto gracias al blog de Nacho Escolar y en el que se muestran algunos ejemplos de cómo debe conducir el periodista las entrevistas. No os perdáis el rifirrafe dialéctico entre Ana Pastor y Rubalcaba.