La muerte (o la agonía) del periodismo

Os propongo la lectura de dos interesantes artículos sobre periodismo. Uno es de Juan Carlos Escudier, titulado Obituario sobre periodismo, y el otro es de un viejo conocido de este blog, Javier Pérez de Albéniz, que en esta ocasión nos ofrece una reflexión titulada El Gobierno compra la prensa.

“No tiene uno claro del todo si el periodismo se ha muerto, como sostienen algunos, o si se encuentra estable dentro de la gravedad. Pudiera ser también que, a cuenta de la revolución tecnológica y de la nueva concepción del negocio, estemos asistiendo a una redefinición del oficio, en el que los periodistas han dejado de ser aquellos individuos que observaban el mundo y se implicaban en su transformación para convertirse en instrumentos de un espectáculo multimedia cuyo único requisito es el de ser rentable. Lo seguro es que la profesión atraviesa su particular crisis, aderezada aquí con una polarización salvaje que, salvo excepciones, tiene al gremio dividido en dos trincheras irreconciliables”, Escudier dixit.

“Dicen que los periódicos de papel agonizan, pero si usted se acerca por el lugar donde se celebra el consejo de administración de uno de nuestros grandes diarios nada le advertirá de la crisis: el tamaño de los coches, el número de chóferes y la cantidad de inversiones ruinosas en negocios paralelos le asombrará. Y si usted espera en la puerta del garaje de uno de esos periódicos se cansará de ver salir Mercedes y BMW conducidos por periodistas con sueldos estratosféricos”, Pérez de Albéniz dixit.

Humoristas, escritores y periodistas

“Las facultades de periodismo siguen vomitando parados cuando, curiosamente, la sociedad más necesita a los periodistas. A los verdaderos periodistas, no a los tertulianos de la televisión, a los terroristas de la radio, a los supervivientes del papel o a los videntes de internet. Los buenos periodistas existen, siguen ahí, pero lo cierto es que la mayoría de la profesión parece que está en las trincheras o forrándose. O quizá forrándose en las trincheras. En cualquier caso, el periodismo más interesante de estos últimos días nos ha llegado de la mano de un escritor, Juan José Millás, y de un humorista, Jordi Évole (El follonero), que, respectivamente, ponían la X a Felipe González y sonsacaban a Jesús Eguiguren sobre el inminente final de ETA”.

Javier Pérez de Albéniz dixit. Leer el artículo completo.

El periodismo está muerto

Ustedes perdonen si resulto pesado, que lo soy. Sé que siempre estoy dando la matraca con lo mal que está el periodismo, pero no encuentro razones para pensar lo contrario. ¡Qué más quisiera yo, y otros muchos como yo!

Recomiendo la lectura de este artículo de Javier Pérez de Albéniz, titulado “El periodismo está muerto”. Les dejo como adelanto el contundente final del texto, pero lean con detenimiento todas las reflexiones:

“Aunque algunos se resistan a aceptarlo (sus nóminas no se lo permiten), hoy sabemos que los asesinos del periodismo son dos: la torpe codicia de las empresas de comunicación, y el sumiso aburguesamiento de unos periodistas que sólo piensan en mantener sus cada vez más precarios e innecesarios puestos de trabajo”.